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Explotación


(Huelva): Empleadas de usar y tirar para la fresa

Diagonalperiodico.net | Sábado, 28/06/2008 - 9:41am

Mujer, inmigrante y con cargas familiares : el perfil de la mano de obra en la principal zona productora de fresas de Europa responde a una cuidada estrategia empresarial apoyada por las instituciones

Las 65 horas. Una vuelta de tuerca más del capitalismo agresor.

José Manuel Mato | Miércoles, 11/06/2008 - 7:40pm

La UE ha subido la jornada laboral a 65 horas máximes a la semana.

En la actualidad en el Estado español (salvo algunos sectores) la jornada es de 40 horas semanales. 40 horas semanales equivalen a 8 horas diarias con fines de semana libres. 65 horas semanales equivaldrían a jornadas de 10 horas de Lunes a Sábado. No es casualidad que lo hayan aprobado en plena crisis (cíclica y contumaz con el capitalismo por otra parte), en plena madrugada y en plena Eurocopa. Ello manifiesta el ánimo de que pasara lo más inadvertido posible.

(Huelva): La explotación legal llega a la recogida de la fresa.

gas | Sábado, 01/03/2008 - 11:29am

El pasado 26 de febrero, llegaron a Huelva, 43 personas procedentes de Ucrania, contradxs en origen, que se sumaran a las 39.450 jornalerxs que se han contratado este año para la recogida del cultivo de la fresa. Con un sueldo que ronda los 900 euros mensuales estipulados en el convenio, en el mejor de los casos y con una jornada laboral variable dependiendo de las necesidades del mercado, estxs nuevxs trabajadorxs tendrán que adaptarse a las nuevas condiciones laborales y a las exigencias de los empresarios.

Ikea y la esclavitud infantil

InSurGente | Jueves, 28/02/2008 - 4:02pm

No hay misterio, los precios que ofrece la multinacional sueca obedecen a una mano de obra muy barata en los países del llamado tercer mundo. Los datos de que, además, en muchos casos es sencillamente explotación infantil, tampoco sorprenden. Muy indignados los directivos de la empresa han hecho llegar a la opinión pública un código de conducta que suena a burla. Es muy posible que sigan abriendo establecimientos en cuanta ciudad le regale suelo y golpes en la espalda, pero el sello de que detrás de ellos hay un complejo de explotación, no se lo quita nadie.