Durante más de dos horas, las plazas y calles más céntricas de Cádiz se han visto ocupadas por un grupo de jóvenes que protestaban por el derecho a tener una vivienda digna. Durante más de dos horas, las calles de Cádiz han pasado de estar repletas de consumidores compulsivos a ser espacio de reivindicación y lucha
La situación de los jóvenes en Andalucía y el Estado Español es cada vez más precaria. Al hecho de no encontrar un trabajo digno, la imposibilidad de continuar los estudios por la subida del precio de las matrículas, se suma la necesidad de acceder a una vivienda en condiciones, siendo esta un auténtico lujo por los precios desorbitados, que obligan a tener que entramparte en una hipoteca de por vida.
La vivienda se está convirtiendo, a base de especulación y construcciones, en un lujo en las ciudades de Andalucía; es por esto por lo que poco a poco se están despoblando, ya que los jóvenes no pueden acceder a ellas, mientras que en las poblaciones periféricas, el metro cuadrado está mucho más barato. En Andalucía, el precio del metro cuadrado de media en viviendas usadas, es de 3.140 euros, siendo la ciudad más costosa Cádiz.
Este negocio que se hace de un derecho tan fundamental como es la vivienda, lleva a que la especulación arrase con todo y destruya barrios enteros con el afán de construir nuevas viviendas y revenderlas a precios altísimos que hace que la población con poco nivel adquisitivo no pueda permitirse acceder a ellas y tenga que trasladarse a nuevos barrios aislados, carentes de los servicios sociales mínimos. Esta situación ha llegado hasta su máximo extremo en el caso de la conocida como abuela de Vacie, en Sevilla; esta anciana de 116 años (probablemente la persona más longeva de España) vive en una infravivienda, sin que la Delegación municipal de Bienestar Social ni la Oficina Técnica de la Asistencia al Inquilino en Situación de Abuso (OTAINSA) hagan nada por sacarla de ese estado, negándose a trasladarla con su familia a una vivienda social, porque se está estudiando el caso.
Esta situación de construcción exacerbada, choca con el hecho de que existan en Andalucía más de 600.000 viviendas vacías (en torno al 15% del total); viviendas que acaban derribándose para construir en su lugar apartamentos minúsculos pero muy caros, en lugar de rehabilitarlas y convertirlas en viviendas sociales para aquellas capas sociales más precarias. Es, por lo tanto, falso que se necesiten construir viviendas; estas nuevas obras, que son aprobadas incluso socialmente por la excusa de ser viviendas de renta libre o sociales, no hacen más que beneficiar a los empresarios y especuladores, destrozando zonas verdes, solares, bosques, etc. Máxime cuando al final esas casas de la Junta finalmente quedan en saco roto, por los requisitos tan extremados que se necesita para concederlas.
Precisamente contra esta situación injusta e insostenible, se han manifestado este 4 de enero, viernes, en Cádiz alrededor de medio centenar de jóvenes, comunicando este problema a la población. Con una pancarta de más de 15 metros: “Vivienda Digna. Catedral 4-1-08 18 H.” la marcha salió de la Plaza de la Catedral, para recorrer las plazas de San Juan de Dios, el palillero, San Antonio, el Mentidero, Plaza del Falla terminando en la Plaza de la Cruz Verde, y pasando por las calles más céntricas de la capital. Los cánticos reivindicaban la existencia de casas deshabitadas sin uso “9.000 casas vacías y yo sin la mía” o la falta de casas sociales para jóvenes: “Menos gastos militares y más viviendas sociales”. Entre los manifestantes, se encontraban miembros de la Asamblea por la Vivienda Digna, creada precisamente para coordinar luchas vecinales y sociales con el fin de solucionar este problema que afecta a gran parte de la población.

