En las últimas semanas y meses se observa un aumento de despidos en los ayuntamientos andaluces. Dicha tendencia se da en toda la comunidad, aunque sólo nos centraremos en la provincia de Sevilla.
En los últimos días, se oyen denuncias de trabajadores al surgir en algunos pueblos despidos y regulaciones de empleo de parte de la plantilla del Ayuntamiento. La excusa de éstos: la crisis, que hace que tengan que ahorrar gastos, lo que supone un ahorro de sueldos. Así, el caso de Almensilla ya lo analizábamos la semana pasada: (Sevilla): Junta y Ayuntamiento afirman que son necesarios los despidos en Almensilla
Ante esta tónica, algunos sindicatos han alertado a la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) para que vigilen a los Ayuntamientos en sus movimientos laborales y que no haya despidos improcedentes.
En Alcalá del Río, el Ayuntamiento ha remitido una carta de despido a 25 trabajadores municipales, señalando como culpable el parón inmobiliario; y es que, para bien y para mal, la construcción es un negocio para Ayuntamientos. El alcalde (de IU) ha rechazado que el procedimiento seguido en su municipio guarde relación con los expedientes de regulación de empleo (ERE) anunciado recientemente en Almensilla y Valencina. Sin embargo, algunos trabajadores sí que han demandado judicialmente al Consistorio, por irregularidades, lo que es negado por el alcalde, quién habla de prejubilaciones. La Junta ya se ha metido en el conflicto, solicitando al Ministerio de Trabajo una inspección en el Ayuntamiento, como ocurrió en el caso de Almensilla.
En el caso de Almensilla, el delegado provincial de empleo sigue refugiándose en los informes técnicos de Junta e Inspección de Trabajo y en la legalidad vigente, sin aceptar que haya regularidad. La última novedad en dicho conflicto es que el sindicato mayoritario (CCOO) ha propuesto al alcalde que en vez de despedir a ningún trabajador, se les reduzca la jornada laboral y el sueldo, hasta en un 10-15%. La medida ha sido acogida por el Consistorio de buen grado.
En Valencina de la Concepción, el Ayuntamiento presentó en un primer momento otro ERE a la plantilla, despidiendo a una serie de empleados municipales (72) contratados anteriormente en función de una serie de convenios urbanísticos: cuando se les acaba el negocio, los trabajadores se van también a la calle. Sin embargo, más tarde el comité de empresa del propio Ayuntamiento dio con una solución: rotar en el puesto. Consiste en la rotación de los 72 empleados durante dos años, despidiéndolos durante seis meses, para volverlos a contratar y así sucesivamente. En principio, no perderían sus derechos.
En la Puebla del Río, el desfase presupuestario de dos millones de euros y la deuda de siete millones y medio con bancos y proveedores no obliga al Ayuntamiento a despedir a nadie; al menos eso ha prometido el alcalde, a costa de comprometer la prestación de servicios públicos mínimos a la población.

