El despido de 24 trabajadores del ayuntamiento de Almensilla ha hecho iniciar una serie de movilizaciones, mientras que la Junta y el Ayuntamiento se protegen mutuamente aunque mostrando irregularidades en el contrato de los mismos.
El Ayuntamiento de Almensilla prevé despedir a 24 trabajadores, de los 82 que actualmente están trabajando en el. Este anuncio del Consistorio a finales de julio fue denunciado por parte del comité de empresa del ayuntamiento, que advirtió del hecho de que se vaya a gastar 3 millones de euros en indemnizaciones, cuando con ese dinero podría mantener a los empelados.
Este despido, llamado “expediente de regulación de empleo” (ERE), afectará, por lo tanto al 25% de la plantilla, y ha sido ya aprobado por la Junta, tras ser planteado por el gobierno local debido a los problemas económicos del municipio, en el aljarafe sevillano. Esto ha suscitado que los trabajadores se hayan movilizado debido a su decepción con la actitud de la Junta.
Esta lucha se está llevando, por un lado, en los juzgados, abriéndose un contencioso administrativo, y por otro, con el inicio de movilizaciones e información entre la ciudadanía para ver como afecta esta regulación de empleo a los servicios, ya que los empleados afectados realizan tareas en el área de servicios sociales, jardinería, obras y servicios, bibliotecas o servicios médicos. Esta información y protesta se está levando a cabo por medio del reparto de octavillas y la colocación de pancartas en la población.
Las acciones que prevén llevarse a cabo tienen el sentido de mantener la lucha y hacer que no se olvide esta situación. Será el día 18 de agosto cuando termine el plazo de aportación de ideas de los trabajadores y se reúnan para ver exactamente las medidas a tomar y como afrontar el problema.
Precisamente, este problema ha hecho que la Junta salga a la palestra y declare que si bien apoya esa regulación de empleo, se ve obligada a remitirla, así como al resto que les llegue, a la Fiscalía para ver si ha habido irregularidades en su tramitación o en la motivación económica del mismo y evitar que muchos otros ayuntamientos hagan regulaciones con el fin de recortar gastos. Asimismo, la Consejería de Empleo ha declarado que se hizo un informe en el caso de Almensilla, y que éste demostraba que sin el despido no se podía asegurar la continuidad de los servicios esenciales prestados por el Consistorio, así como que el Ayuntamiento había contratado más empleados que los establecidos por el Presupuesto, con lo que el fallo ha sido, desde un principio del Ayuntamiento.

