Gran
parte de los altos mandos policiales nombrados por el gobierno
socialista proceden de la desaparecida brigada político-social, que
perseguía a las organizaciones democráticas, ilegales, durante el
anterior régimen. Entre ellos se encuentran el comisario general de
información, Jesús Martínez, quien fue jefe del grupo comunista de la
mencionada brigada en Zaragoza, y el jefe de las brigadas operativas de
la comisaría de información, José María Escudero, hombre ligado
estrechamente al comisario Roberto Conesa y que trabajó durante años en
la Brigada Central de investigación social, dentro del grupo
anarquista.
El director general de la Policía, Rafael
del Río, manifestó a este respecto que miembros de la Político-Social
hay muchos en la policía y que "el equipo actual goza de la confianza
del Ministerio". Jesús Martínez, actual comisario general de
Información, que ingresó en el cuerpo en 1064, fue durante varios años
jefe del grupo comunista de la Brigada Político-Social de Zaragoza. Era
considerado un hombre duro y muchos comunistas de esta ciudad recuerdan
sus acciones.José María Escudero, jefe de las brigadas operativas de la
Comisaría General de Información, trabajó bastante tiempo en la
desaparecida Brigada de Investigación Social en Madrid. Fuentes
policiales de toda solvencia han manifestado a este periódico que, si
la Político-Social en provincias era considerada como muy dura, la
brigada central era calificada de "exquisita".
En los primeros años setenta, Escudero trabajó en los denominados grupos de acción del norte
-antiterroristas-, pero en este campo no consiguió grandes resultados y
se empleaba en seguir a miembros de Comisiones Obreras y del Movimiento
Comunista. Después, el comisario Conesa le nombró jefe del grupo
anarquista en la Brigada de Investigación Social, donde coincidió con
el conocido Billy el Niño, que, en aquellos momentos, era jefe del grupo GRAPO de esa misma brigada.
Escudero
también participó en algunas actuaciones que dirigió en Barcelona,
contra grupos anarquistas, el comisario Conesa. Tras el atentado contra
el teatro Scala, en el que estaba implicado un confidente policial,
Joaquín Gambín, Escudero fue destinado, por influencia de Conesa, a la
brigada del Banco de España, considerada como el puesto más cómodo de
la policía.
Después fue destinado a la inexistente
comisaría de Pasajes Rentería, y de allí fue nombrado jefe de la
Brigada Regional de Información de Barcelona, donde conoció a Rafael
del Río. Los hombres de esta brigada fueron los que participaron en la
operación que acabó con la muerte del grapo, Martín Luna.
El
jefe superior de Baleares, Benjamín Solsona, perteneció al grupo de
estudiantes de la Brigada Político-Social, de Valencia. Antonio
Garrido, jefe superior de Policía de Madrid, estuvo infiltrado en UGT e
intentó realizar la misma labor en el PSOE. También trabajó en la
Brigada de Investigación Social en Asturias. El jefe superior de
Sevilla, Raimundo Maestro, según fuentes policiales, también procede de
la Brigada Social de Zaragoza, donde trabajaba con el comisario general
de Información.
Duras críticas
Muchos
de estos nombramientos han sido duramente criticados por la Unión
Sindical de Policías (USP) al considerar que la trayectoria profesional
de estos hombres les inhabilitaba para ejercer cargos policiales de
gran responsabilidad. Asimismo, dentro de los nuevos nombramientos,
figuran otra! personas del equipo personal de Rafael del Río. El
director general de la Policía conoció a Francisco Saavedra cuando éste
era jefe de Policía Judicial en Valencia; donde Del Río era jefe
superior. Francisco Saavedra es ahora comisario general de Policía
Judicial. Dos secretarios particulares de Del Río en Valencia ostentan
ahora cargos de gran responsabilidad: Jesús Prol fue nombrado jefe de
la división de enseñanza de la Dirección General de la Policía y Juan
José Lesmes es ahora jefe superior de Granada.También los jefes
superiores de Asturias y Zaragoza, Gregorio Luis Marugán y Félix
Bernal, conocieron a Del Río en Valladolid y Barcelona,
respectivamente, donde el actual director general de la Policía,
ostentaba el cargo de jefe superior. El actual jefe superior de Bilbao
y delegado del MULC en el País Vasco, Francisco Alvarez, es considerado
como un buen criminalista, aunque sus conocimientos en materia
antiterrorista son muy reducidos, según una autorizada fuente policial.
Una
excepción en estas trayectorias es la del subcomisario Mariano
Baniandrés, miembro de la USP y considerado hombre fuerte del partido
del Gobierno. Baniandrés, que ingresó en el cuerpo en 1965, fue
destinado dos años más tarde al Gabinete de Identificación de la
Policía, donde ha permanecido como fotógrafo hasta su nuevo
nombramiento como jefe de la Brigada Interior o involucionista.
En
cuanto al segundo jefe de esta brigada, el inspector Juan José Medina,
también de la USP, miembros del Sindicato Profesional de Policía y de
la propia Brigada Interior han pedido su cese a causa de habérsele
encontrado un informe en el que se aseguraba que la mayoría de sus
subordinados deben ser relevados, ya que "no viven la función policial".